La economía mexicana enfrenta uno de sus periodos más críticos debido a un crecimiento insuficiente, un nivel de endeudamiento sin precedentes y un entorno de negociación internacional “impredecible“. Antonio Domínguez Lara, expresidente de la Asociación de los Industriales y Empresarios de Ramos Arizpe (Aiera), advirtió que el país atraviesa una situación muy complicada que mantiene en vilo al sector productivo, especialmente tras el incremento del déficit fiscal.
De acuerdo con el directivo de Proyectos Especiales de DeAcero, la deuda pública ha escalado de los 10 billones a los 20 billones de pesos, una cifra que compromete la estabilidad financiera del Estado.
“Los ingresos son insuficientes para los compromisos contraídos”, señaló Domínguez Lara, subrayando que el pronóstico para el presente año es de una complejidad profunda, con pocas señales de alivio antes del segundo semestre.
FACTOR TRUMP Y T-MEC
Uno de los puntos de mayor fricción es la renegociación del tratado de libre comercio (T-MEC). A pesar de que el equipo del Gobierno Federal ha mantenido una estrategia técnica sólida, Domínguez Lara calificó al presidente estadounidense, Donald Trump, como un interlocutor “indescifrable” que reacciona por impulsos, lo que dificulta alcanzar acuerdos estables a corto plazo.
“No es sencillo; esperamos que las negociaciones lleguen a buen puerto, pero la incertidumbre es total”, afirmó.
VIENTOS EN CONTRA
La Región Sureste de Coahuila, motor industrial del estado, no es ajena a esta crisis. El sector de la manufactura, que representa el 42.3% del Producto Interno Bruto (PIB) local, enfrenta vientos en contra tras los recientes ajustes de empresas como General Motors.
A este panorama se suma el desplome del sector de la construcción, que ha registrado una caída de entre el 14% y 15% a nivel nacional. Si bien Coahuila ha logrado mitigar parte del impacto gracias a la inercia generada por el sector manufacturero como captador de empleo, la contracción es evidente.




