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«Sin pies ni cabeza» el programa federal Salud Casa por Casa

Acusan facilitadores de salud en Coahuila exigencia de metas cuantitativas sobre atención real, carencia de insumos y precariedad laboral sistémica

Médicos y enfermeras del programa federal de Salud Casa por Casa en Coahuila, denunciaron que es un sistema sin pies ni cabeza, que privilegia los números sobre la atención de la salud de los adultos mayores y al que le falta coordinación, protocolos de contingencia pero sobretodo, la falta de condiciones laborales para los trabajadores.

A través de redes sociales, los trabajadores denunciaron que ante la burocracia y las condiciones en que opera el programa, los sectores vulnerables no son atendidos debidamente, al considerar que el programa solo busca números, pero con el grave problema de la ausencia de claridad contractual de 434 servidores de la salud, frente a las exigencias de cumplimiento operativo, dejando en vilo los derechos y responsabilidades.

Tan sólo durante el 2025, los médicos y enfermeras -llamados también facilitadores- realizaron 188 mil 518 visitas médicas en todo el territorio coahuilense.

En representación de sus compañeros, el trabajador que se identifica como Dai Van Tungsteno aseguró que, al ser el único enfermero de su familia, decidió integrarse a este programa.

Sostuvo que, desde el inicio de Salud Casa por Casa en Coahuila hace dos años, los facilitadores han buscado a los beneficiarios; sin embargo, se enfrentan a distintos problemas al momento de localizarlos, lo que complica el alcance de las metas exigidas por sus superiores.

“Unos no contestan, otros no quieren, la forma de gestionar la operativa y mecánica no tiene pies, y los sectores más vulnerables no sean atendidos debidamente por falta de una buena coordinación”, señala Van Tungsteno en una publicación en redes sociales.

Así, enumera las distintas fallas en la operación del sistema, entre las que destaca que las herramientas defectuosas, sin protocolo de contingencia, las mismas metas cuantitativas no consideran variables logísticos y territoriales y que el propio mecanismo de evaluación que castiga fallas son del propio sistema y no del facilitador de Salud.

En su publicación, destaca qué es un enfermero que creyó, e intentó atender de la mejor manera a las personas adultas mayores, pero el mismo sistema no permitió el cumplimiento de sus objetivos.

“Encontré contradicciones, sin llevar el verdadero mensaje de la salud, donde un programa sólo de números y burocracia; no busco culpables, pido mejoras y que se difunda este mensaje y la prueba fehaciente de qué hay más colegas que tienen este mismo problema y no quiero que pasen por la misma disyuntiva entre “cumplir metas” y brindar el cuidado real. La salud comunitaria merece sistemas que funcionen, procedimientos claros y sobre todo, coherencia entre el discurso institucional y la realidad del terreno”, señala.

Cómo muestra de las exigencias en el cumplimiento de las metas del programa hacia los médicos y enfermeras, llamados facilitadores, mostró la carta compromiso que deben firmar donde se detalla que deben cumplir con 10 consultas médicas diarias hacia los derechohabientes en la zona asignada.

El documento que debe ser firmado por los médicos y enfermeras también considera el compromiso de cumplir un horario laboral de lunes a sábado, con una jornada de ocho horas diarias para dar atención oportuna y eficiente a la población.

El documento señala que ese compromiso tiene como objetivo mantener un desempeño adecuado, evitar la inactivación de pagos y garantizar la continuidad del servicio médico a las personas beneficiarios del programa, fortaleciendo hacia el acceso a la salud en comunidades vulnerables.

En el documento, se debe de establecer no solamente la firma del facilitador, sino también la cédula profesional, la unidad o son asignada, el teléfono y el correo electrónico.

El enfermero denunciante, asegura contar con material, grabaciones que busca dar a conocer a la población con la finalidad de ser escuchado pues asegura que hasta este punto ya cuenta con problemas de salud como son las arritmias además de qué busca dar a conocer todos los vacíos de este programa.

En su publicación, ex trabajadores del programa, como JM Hernández, denunciaron qué quienes manejan el personal de salud son personas que no tienen ni la preparatoria terminada y recomendó al personal de enfermería, buscar un trabajo digno.

Otros como Gamaliel Zamora, respondieron la publicación señalando que ya sabían que era un programa mal ejecutado, mal equipado y encima sin contratos y reglas claras y la cuestionaron sobre cuál es la necesidad de trabajar sin material, sin reglas, y sin protección.

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